Historia

     El nombre de la ciudad proviene de la palabra bereber “Titauin” y del árabe “Tettauen”  y se podría traducir como los ojos del manantial, según vemos en el libro de Benito Pérez Galdós sobre la guerra de África “Aita Tettauen”. Este nombre hace referencia a la cantidad de manantiales que se encontraban en la ciudad.

    En ocasiones conocida con el sobrenombre de “La paloma blanca”, esta al norte de Marruecos, ubicada en las proximidades del mar Mediterráneo, cerca de Tánger y de la ciudad española de Ceuta.

     Gracias a los restos encontrados en la cueva de  Mechruha se sabe que la región de Tetuán estuvo poblada desde la prehistoria.

     Los romanos edificaron cerca de Tetuán la ciudad de Tamuda y de época prerromana se han encontrados restos de una ciudad junto al río Martil, al ser este navegable servia de acceso de sus pobladores al Mediterráneo. También se han encontrado restos fenicios.

     El geógrafo andalusí Abou Oubayd Al Bakri en el siglo XI ya nombra la ciudad y en el  siglo XII fuentes almohades también hablan de ella.

     Fue plaza fuerte de Sulaiman I y en el siglo XIV se fortifica la ciudad por parte de Abu Tábit, para ser punto de partida de los ataques a la colonia portuguesa de Ceuta. En 1399 fue atacada por Enrique III el Doliente de Castilla pues en ella se refugiaban piratas y la utilizaban como ciudad refugio desde donde se hostigaban los barcos castellanos.

    En 1415 los portugueses ocupan Ceuta, que era por aquel entonces la principal ciudad del reino de Fez, esto hizo que se desarrollase Tetuán para servir como base para la lucha contra portugueses y puerto hacia el mar Mediterráneo.  En 1437 es arrasada por Portugal.

     Según los historiadores en el año 1483, 80 moriscos venidos desde Granada construyeron sus casas en la zona conocida como Al Balad, parece ser que provenían de la fortaleza de Píñar, bajo el mando del capitán y alcalde granadino Sidi Al-Mandari o Mandri. Se reconstruyó y fortificó la ciudad y se inició un periodo de gran esplendor. La ciudad se convirtió también en refugio de judíos sefardíes expulsados de España. De esta época procede el núcleo de la ciudad vieja, el barrio al que los lugareños llaman Bled, es decir, «el pueblo» por excelencia.

     En los inicios del siglo XVII, Tetuán será uno de los principales destinos del exilio de los moriscos (últimos musulmanes españoles, expulsados por Felipe III de España). Los moriscos fundan un gran barrio al norte del Bled, conocido como Al-Ayun («las fuentes»), donde hasta la actualidad se conservan numerosas reminiscencias del castellano hablado por aquellos exiliados: la popular calle Tranqat («de las trancas») o la mezquita y escuela Luqash (Lucas) son dos ejemplos bien conocidos, además de numerosos apellidos castellanos arabizados en familias tetuaníes.

En el siglo XVIII destaca la figura del Kaid Ahmed, gran impulsor de la ciudad, con el que Tetuán vivió otro momento de gran esplendor. Tras su muerte la confusión reinó en Tetuán.

En 1860 y  debido a un incidente fronterizo, España y Marruecos entraron en guerra. Duró un año y los españoles tomaron la ciudad.

En 1912, en el marco de la Conferencia de Algeciras, los países europeos se repartieron África. España y Francia ocuparon Marruecos bajo el nombre de Protectorado.

España permaneció más de 40 años en el norte de Marruecos. Tetuán fue la capital y llegó a ser una de las ciudades más prósperas de todo el país.
El año 1956, siendo sultán de Marruecos Mohamed V, se proclamó la independencia de Marruecos.

Según el censo de 2004 la ciudad tenía un total de 320.539 habitantes, lo cual la constituye en una gran urbe, dentro de ella se podría destacar la medina, declarada Patrimonio Cultural de la Humanidad en 1997 y el ensanche.

     El ensanche de Tetuán, también llamado ensanche español, es una zona de la ciudad diseñada y construida durante la época del Protectorado español de Marruecos, que constituye el mejor ejemplo del urbanismo español en el antiguo protectorado. Este se configura como una continuación de la ciudad existente, adaptándose y relacionándose con el entramado urbano antiguo. Su estructura se organiza en torno a una gran plaza circular, actualmente llamada plaza de Muley el Mehdi (antigua plaza de Primo de Rivera), donde convergen seis grandes ejes viarios y donde se asentaron edificios notorios como la Iglesia de Nuestra Señora de la Victoria o la sede de Correos. La morfología del ensanche es la característica de este tipo de actuaciones urbanísticas. Presenta una fuerte regularidad de manzanas y volúmenes y escalas equilibradas. Los edificios son predominantemente de tres alturas más bajo y ático retranqueado, mientras que los ejes viales poseen una anchura de entre 12 y 15 m.

     El eje más importante es la avenida de Mohamed V, antiguamente conocida como avenida del Generalísimo, que atraviesa el ensanche transversalmente en dirección oeste-este. Esta vía conecta la gran mezquita de Tetuán  con la plaza de Hassan II , principal punto de conexión con la medina, y concentra numerosos comercios y cafés, además de edificios singulares y representativos como el Casino Español.

     El diseño del ensanche, así como muchas de sus edificaciones, se deben a Carlos Ovilo. Su construcción comenzó en 1917, por lo que su arquitectura es semejante al estilo regionalista en boga en Andalucía durante aquellos años, distinguiéndose por elementos neomozárabes e historicistas. Otros arquitectos notables fueron José María Bustinduy, Manuel Latorre y Casto Fernández Shaw.

     Con la llegada de la Segunda República se introducen las tendencias del Movimiento Moderno, como en el Casino Israelita, pero a partir de 1940, se impone la arquitectura franquista, con la que regresan los estilos con influencias regionalistas. Finalmente, durante los últimos años del protectorado se desarrolla el estilo neoherreriano, como por ejemplo en los Pabellones Varela, pero también exponentes del racionalismo maduro, como Casto Fernández Shaw o José María Bustinduy, etapa a la que responden edificios como la estación de autobuses, el mercado y el edificio de La Equitativa entre otros.

     Muchos habitantes han conservado el castellano como segunda lengua, lo que se refleja en los rótulos de numerosas calles y comercios. En la actualidad, el idioma español es poco utilizado entre las personas jóvenes, algo más entre las de mediana edad y mucho entre las mayores. En ello influye también la afluencia de inmigrantes procedentes de otros lugares de Marruecos. Cabe también señalar la existencia de varios centros de enseñanza españoles en dicha ciudad: el Colegio Español Jacinto Benavente (de enseñanza primaria), el Instituto Español Extranjero Nuestra Señora del Pilar (de enseñanza secundaria) y el Instituto Español Extranjero Juan de la Cierva (de formación profesional), también cuenta con una sede del instituto Cervantes.

     Desde 1999, el monarca Mohame VI la ha escogido como principal residencia veraniega, ya que tiene una mansión en la cercana playa mediterránea de El Rincón (M’diq), para ello se hizo desalojando la vieja sede de la Alta Comisaría española y entonces consulado general de España.